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Sorbetones, ruiditos y la toma interrumpida cada dos tragos: los mocos en un bebé suenan de lo más dramático. Y tiene explicación: los primeros meses, los bebés respiran sobre todo por la nariz y no saben sonarse solos. Un poco de moco y ya hay atasco.
El resfriado común se pasa solo. Tu tarea es ayudar a que la naricita esté despejada, para que el bebé pueda comer y dormir. Y es más fácil de lo que parece.
La respuesta corta: Pon suero fisiológico estéril en cada fosa nasal, espera uno o dos minutos y aspira con suavidad a la entrada, mejor antes de tomas y sueño. Sin gotas medicadas salvo receta; para dormir, boca arriba y en plano. Ve al médico si tiene menos de 3 meses y resfriado.
El suero fisiológico, tu mejor amigo
El suero fisiológico es agua con sal estéril, con la misma salinidad que los líquidos del cuerpo. No es un medicamento: simplemente diluye el moco para que salga con más facilidad. Mejor el suero estéril ya preparado que uno casero, y pregunta al pediatra cómo y con qué frecuencia usarlo.
Cómo limpiar la nariz paso a paso
- Lávate las manos y acuesta al bebé boca arriba.
- Pon unas gotas de suero fisiológico en cada orificio de la nariz y espera un minuto o dos a que ablande el moco.
- Aspira con suavidad. Si usas una pera de goma, apriétala antes de colocar la punta solo en la entrada del orificio y luego suéltala despacio. Los aspiradores con boquilla funcionan igual: elige el que te resulte más cómodo.
- Limpia el aspirador con agua tibia y jabón, acláralo y déjalo secar.
Lo mejor es limpiar antes de las tomas y antes de dormir: es cuando más importa tener la nariz despejada.
Menos es más. Si aspiras demasiado a menudo o demasiado adentro, la mucosa se irrita, se inflama… y la nariz se tapa todavía más. Unas cuantas veces al día, cuando de verdad haga falta, es suficiente.
¿Qué no hacer?
- No metas bastoncillos de los oídos dentro de la nariz. Solo puedes limpiar lo que se ve por fuera.
- No uses gotas ni espráis descongestionantes con medicamento si no los ha recetado el médico. Muchos no están pensados para bebés.
- No pongas almohadas ni cuñas bajo el colchón para «levantarle» la cabeza. Para dormir, el bebé va boca arriba sobre una superficie plana, también con mocos.
- No le des miel a un bebé menor de 12 meses, por muy popular que sea el consejo.
¿Qué más ayuda?
- tomas más frecuentes y más cortas, si el bebé se agobia;
- aire fresco y una habitación sin humo de tabaco;
- muchos mimos: incorporado en tus brazos, a menudo respira mejor.
¿Cuándo ir al médico?
- el bebé tiene menos de 3 meses y está resfriado: los bebés pequeños pueden ponerse malitos rápido;
- tiene fiebre de 38 °C o más (en un bebé de menos de 3 meses, enseguida);
- la nariz tapada le impide comer y moja menos pañales;
- los mocos no mejoran, van a peor o el bebé se tira de la oreja y llora.
Llama al 112 si el bebé respira muy rápido, gime con cada respiración, le silba el pecho, se le hunde la piel entre las costillas o se le ponen los labios azulados.
¿Tu bebé odia las gotas y se retuerce como un torbellino? Pide a otro adulto que le sujete con suavidad la cabecita y los bracitos, o envuélvelo en una muselina un momentito. Rápido, con suavidad y con un abrazo después. 🤗
Para los papás
El aspirador nasal es una buena ocasión para convertirte en el ingeniero jefe de «vías respiratorias despejadas». Lavar y mantener el aparato también entra en la descripción del puesto.
En resumen
Suero fisiológico, aspirar con suavidad antes de las tomas y del sueño, y mucha paciencia. Esa es toda la ciencia de las naricitas. Los mocos se irán, los sorbetones se calmarán, y tú tendrás una habilidad más y una seguridad tranquila para la próxima temporada de resfriados. 💛
Fuentes: Cincinnati Children’s – How Do You Suction the Nose with a Bulb Syringe?; NHS Greater Glasgow and Clyde – Cough and cold in babies under 1; Whānau Āwhina Plunket – Colds.
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